Situation
Algo andaba mal en las operaciones de instalaciones de Toshiba International Corporation. Los contratos de construcción se estaban adjudicando de maneras que no cuadraban, y los montos en juego eran considerables. Cuando la firma investigó a fondo, el panorama que emergió fue contundente: el propio gerente de instalaciones de la compañía había estado direccionando más de US$100 millones en obras de construcción hacia dos empresas favorecidas a cambio de sobornos pagados en efectivo, lingotes de oro y plata, bienes inmuebles, armas, joyas y relojes, y las pérdidas resultantes para Toshiba superaron los US$80 millones.
El esquema no era sutil una vez rastreado. Los pagos al gerente de instalaciones llegaron en efectivo, en lingotes de plata y en bienes inmuebles. Una compañía que creía estar contratando servicios de construcción en condiciones de mercado había estado, en cambio, financiando un fraude de larga data ejecutado por una persona de confianza dentro de la organización que actuaba de la mano con contratistas externos.
Approach
Daniel Fridman lideró una investigación interna que reconstruyó cómo funcionaba la manipulación de licitaciones, quiénes se beneficiaron y cómo se movía el dinero. El trabajo trazó la relación entre el gerente de instalaciones y las dos empresas de construcción y documentó los sobornos con suficiente solidez para sustentar un litigio.
Sobre la base de esos hallazgos, la firma presentó una demanda civil bajo RICO ("Ley RICO de crimen organizado") en Houston en octubre de 2019. Pero la decisión más trascendente fue llevar la evidencia al gobierno. La firma representó a Toshiba como víctima en los procesos penales que siguieron; Fridman presentó la evidencia reunida ante la U.S. Attorney's Office y posteriormente entregó la declaración de impacto de víctima de Toshiba ante el tribunal.
El encargo trajo consigo su propia señal de confianza del cliente. La investigación había comenzado mientras Fridman se encontraba en su firma anterior; Toshiba decidió mantenerlo a cargo del asunto después de que fundó Fridman Fels & Soto.
Result
Los responsables fueron procesados, se declararon culpables y fueron condenados a prisión. Uno de los dueños de las empresas recibió una condena de nueve años en el Southern District of Texas.
Para Toshiba, el resultado convirtió un costoso fraude interno en una rendición de cuentas penal documentada, lograda al combinar una investigación privada, un litigio civil y una presentación coordinada ante los fiscales federales.